A mi hijo le sangra la nariz

¿Qué puedes hacer?

En los niños los sangrados nasales o epistaxis son bastante frecuentes, no obstante, estos sangrados son poco importantes y se resuelven espontáneamente.
La causa más frecuente puede ser la costumbre que tienen los niños de rascarse y escarbar en la nariz. Este hábito es más frecuente en niños con alergias y picor nasal o en aquellos con costras y sequedad nasal. La observación del niño y la relación del sangrado con esta costumbre manifiestan claramente la raíz del problema.

La importancia del sangrado nasal repetitivo está en descartar otros problemas de mayor entidad. Cuando tu hijo sangra por la nariz, aunque sea en poca cantidad, de forma repetitiva, debes consultar con
un otorrinolaringólogo. Él debe descartar un cuerpo extraño en la nariz en niños de corta edad  o un problema de coagulación en la sangre.

¿Qué puedes hacer cuando a tu hijo le sangra la nariz?

Primero, tratar de mantener la calma. Debes sentarlo en una silla  y hacer que flexione la cabeza hacia delante a la vez que presionas las alas nasales con tus dedos a modo de pinza. Esta maniobra tienes que prolongarla unos 5 minutos. Si no cede, colocar una bola de algodón empapada en agua oxigenada en el orificio nasal que sangra y mantenerlo 15-20 minutos.

Existe la costumbre de realizar esta maniobra extendiendo el cuello y levantando la cabeza. Esto no lo debes hacer, porque solo conseguirías que la sangre pase a la garganta y el niño la trague o la expulse por la boca. Si tras la repetición de la maniobra por segunda vez, la epistaxis no cede, debes acudir a tu médico.

Servicio de Otorrinolaringología de Hospiten