En su anterior artículo, el osteópata Alberto Villada, nos contaba dónde está el origen del dolor de espalda infantil. Las causas, inespecíficas, en su mayoría se relacionan con el peso de la mochila de los escolares, el mal hábito postural, el sobreesfuerzo de ejercicio en los niños o llevar una vida sedentaria.

Tener en cuenta factores como el crecimiento o el cambio de actitud ante la vida en la adolescencia es importante, para que los padres tengan un papel activo en la prevención de los problemas más comunes a estas edades y la necesidad de educar a los niños para prevenir futuras patologías. 

En el siguiente artículo, Villada cuenta a El Chikiplán algunas de las patologías específicas tras haber sido diagnosticadas.


 

Si bien en el anterior artículo describimos los dolores de espalda en niños y adolescentes de origen inespecífico, vamos a poner en conocimiento y a desarrollar una serie de patologías denominadas específicas, porque tienen un diagnóstico claro después de las pertinentes pruebas médicas, bien sean radiografía, ecografía o resonancia magnética.

Tortícolis muscular congénita o tortícolis del lactante

(tortícolis del latín, cuello torcido)

Parte de un acortamiento o un espasmo en el músculo esternocleidomastoideo, se manifiesta en los dos o tres primeros meses de vida del recién nacido. El espasmo puede tener lugar en el momento del parto. El acortamiento suele tener un origen postural bien desde el vientre de la madre o bien si es colocado en la misma postura por los padres, tanto en el reposo como en la lactancia.

El bebé con tortícolis suele tener la cabeza inclinada hacia un lado y la barbilla girada hacia el otro lado. Si observamos que el bebé tiene la cabeza casi siempre inclinada hacia el mismo lado, es muy posible que tenga tortícolis. Debido a que la cabeza está apoyada siempre del mismo lado, algunos bebés desarrollan un aplanamiento de uno de los lados de la cabeza. El aplanamiento no tendrá repercusión sobre el desarrollo del cerebro, pero puede causar una asimetría entre los dos lados de la cara.


Para prevenir la tortícolis del lactante hay que tener en cuenta una muy buena higiene postural del bebé. Cuando éste duerma o esté boca arriba, hay que cambiar el lado de apoyo de la cabeza con frecuencia. También es recomendable ponerle boca abajo para que desarrolle los músculos del abdomen, y los del cuello adquieran fuerza.

En cuanto al tratamiento, este debe ser supervisado por un médico o fisoterapeuta. Consiste en movilizaciones de cuello y estiramientos del esternocleidomastoideo, aparte de la fundamental estimulación del bebé, siempre por el lado contrario a la rotación de la cabeza .

Hay otras causas de tortícolis que conviene que el médico descarte, por ejemplo las asociadas con luxaciones por rotación entre el atlas y el axis (primera y segunda cervical), con vertebras no bien formadas o con alteraciones neurológicas. En los casos dudosos tendrán que solicitarse exploraciones complementarias, en especial radiografías, ecografías o una resonancia magnética.

Espondilolitesis

Es la causa orgánica más común de dolor de espalda en niños entre los 10 y los 15 años, aunque no es muy frecuente por debajo de 5 años. La espondilolisis es una malformación en el istmo del arco posterior de la vértebra y se puede dar de manera unilateral o bilateral.

En niños y adolescentes, estos defectos óseos suelen aparecer en la quinta vértebra lumbar, teniendo como resultado un deslizamiento de la vértebra sobre el hueso sacro. Cuando hay deslizamiento de una vértebra superior sobre la inferior, aparece la patología denominada espondilolistesis.

El diagnóstiso se dará a través de una radiografía convencional .Hay dos tipos de espondilolistesis con afección en niños. La primera de ellas se podría decir que es congénita, las carillas articulares están mal formadas y al no articular bien se produce un desplazamiento vertebral. La segunda aparece durante el desarrollo, no tiene un origen congénito, y los estudios han demostrado que factores como la hiperextensión lumbar al hacer deporte, son claves para que aparezca.

Como ya hemos explicado, esta patología consite en el deslizamiento de una vértebra sobre otra, eso va a producir el estrechamiento del canal medular, y va a implicar sintomatología a nivel radicular o nervioso. (La vértebra al desplazarse ocupa un lugar que no debe y toca un nervio, éste se inflamará e irradiará dolor, si el pinzamiento es severo, incluso falta de fuerza motora).

El tratamiento con un deslizamiento mayor de un 50% es quirúrgico y consiste en colocar las dos vértebras de una manera correcta y fijarlas. La cirugía puede ser aún mayor si algún nervio ha sufrido daño por la lesión. Si el deslizamiento es menor al 50%, se suelen usar corsés que obligan a las lumbares a adquirir una posición ergonómica y con ello, más el tratamiento osteopático, el dolor llega a desaparecer.

Es importante que la musculatura lumbar y de inserción en cadera esté bien elongáda y relajada.


Alberto Villada, clínica Ishu Zen

 

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